viernes, 27 de diciembre de 2013

LAMPARA OPACA


La luz, ligeramente opaca después
de la velada.

Quizá fue idea, o el fluorescente del kit-
chener la amarga.

Alguien, tal vez un hijo cambió su
ampolleta blanca:
pero nadie entra desde que salí, la
familia no existe, los niños no llegan.

La luz, ligeramente opaca después
de la velada.

Quizá fue idea, o el televisor la amarga.

Alguien, tal vez un hijo cambió su
ampolleta blanca:
pero nadie entra desde que salí, la
familia está muriendo, los niños
no vuelven.

Mi corazón raptado por las luces
de otra fiesta.

Astrid Fugellie



(del libro inédito,  LAS   FLORES   DEL   MORIR)

jueves, 19 de diciembre de 2013

I N F O R M E C O N F U S O




             1

Señal:


primera señal de lo frágil, hueso en-

tumecido, raíz saturada al

cielo-duro.

                  

                  2


Polvo:


botánica-toda nos vuelve irremediable al

polvo y, de

polvo eres, y en polvo, a sordos misterios

conviertes.


                   3

Misterio:


(rutina de árida ausencia

caminas, así entonces: -¡llamad a los sueños!).

                    

                     4


Sueños:


estiramiento  de plenitud ungida

primer ideograma vacilante, ¡ay!,

cada imagen tan

incierta.
                                                                   

                    

                     5



Segundo Hueso:


sortilegio de irreconocible arista

segundo descarne impreciso, ¡dios!

geometría anochada, tras-

nochada:

-¡encaja!


                   6


Segundo Sueño:


(Ya nada sucede, el

hueso, y los sueños des-

aparecen.).



                     7


Tercero, Tercer:


acrobacia del no existir

existiendo,

vacío suspendido cuando solo tú bastarías

para encontrar el 

sentido:                                       - ¡respira!.



                       8



Rostro:


en-sombrada de tu cara

despertar secreto de la

oquedad que ensambla nacimiento y muerte.                       


                         9


Triangula-Tura   Circular:


misteriosa señal, sonido precario de

mecánicas ambiguas,  

geometría de una herencia

triste.





Astrid Fugellie.


( del libro inédito, “LAS  FLORES  DEL  MOR I R” ).