sábado, 18 de octubre de 2014

Libro “Entre el amor literario y el amor humano en Pablo Neruda”

En la sede de la Unesco, y organizado por el PEN Club Chile, se realizó el lanzamiento del libro de ensayo “Entre el amor literario y el amor humano en Pablo Neruda. El juego de las influencias”, (Ed. La Trastienda), de la escritora Blanca del Río Vergara. La obra fue presentada por la poeta Astrid Fugellie Gezan, quien leyó un poema dedicado a la autora. El evento contó con la participación de la presidenta del PEN Club Chile, Aileen L’ Huiller Christie, quien ofició de maestra de ceremonia.  






jueves, 25 de septiembre de 2014

Mapa de un sueño

   
                              
  “Donde se confunden y mezclan los tiempos:
                                                       verbales y físicos, el ayer y la afasia.”
                                                                            Roberto Bolaño


       



        Sentada en la terraza oyes la campana de la

parroquia  del  Sagrario,  a  las  siete  de  la  tarde.

        A la orilla de la vereda, adviertes figuras diso-

nantes ambulando hacia la esquina de las marga-

ritas hecha pedazos.

        El río se abre  en  dos  triángulos difusos, un

perro y un alma,  aún rojos por dentro,  asoman ta-

citurnos bajo el cielo demente y tú los miras desde

la terraza  cuando  suena  la  campana de la parro-

quia  de los Santos Ángeles  Custodios,  a las siete

de la tarde,    ayer.

            Hay sombras biológicas e intrusas saliendo

de alguna puerta,  una  ventana alarmante,  desme-

moriados  fetiches  volteando  hacia  los muros de a-

quella casa ermitaña y tú, sentada en la terraza, con

con un misal criollo y aquel rosario caído de otro fes-

tín, oyes cómo doblan las campanas de la iglesia del

Sagrario,  a las siete de la tarde.

                  Resulta familiar aquella arquitectura hueca

de la basílica  de la Merced. Por la escalinata desecha

bajan ancianas alegremente tristes y una mujer de blan-

co,  te sienta en la terraza para  que   observes sus verti-

dos y pañuelos de lunares como crepúsculos cenizos.


                    No lejos, el Campanario de la Anunciación

silencia su tañido a las siete de la tarde,   mañana. 



Astrid Fugellie Gezan