jueves, 25 de septiembre de 2014

Mapa de un sueño

   
                              
  “Donde se confunden y mezclan los tiempos:
                                                       verbales y físicos, el ayer y la afasia.”
                                                                            Roberto Bolaño


       



        Sentada en la terraza oyes la campana de la

parroquia  del  Sagrario,  a  las  siete  de  la  tarde.

        A la orilla de la vereda, adviertes figuras diso-

nantes ambulando hacia la esquina de las marga-

ritas hecha pedazos.

        El río se abre  en  dos  triángulos difusos, un

perro y un alma,  aún rojos por dentro,  asoman ta-

citurnos bajo el cielo demente y tú los miras desde

la terraza  cuando  suena  la  campana de la parro-

quia  de los Santos Ángeles  Custodios,  a las siete

de la tarde,    ayer.

            Hay sombras biológicas e intrusas saliendo

de alguna puerta,  una  ventana alarmante,  desme-

moriados  fetiches  volteando  hacia  los muros de a-

quella casa ermitaña y tú, sentada en la terraza, con

con un misal criollo y aquel rosario caído de otro fes-

tín, oyes cómo doblan las campanas de la iglesia del

Sagrario,  a las siete de la tarde.

                  Resulta familiar aquella arquitectura hueca

de la basílica  de la Merced. Por la escalinata desecha

bajan ancianas alegremente tristes y una mujer de blan-

co,  te sienta en la terraza para  que   observes sus verti-

dos y pañuelos de lunares como crepúsculos cenizos.


                    No lejos, el Campanario de la Anunciación

silencia su tañido a las siete de la tarde,   mañana. 



Astrid Fugellie Gezan